Cultura de Vánitas

Cultura de Vánitas

La vanitas es una idea que ha formado parte de la cultura cristiana de la Europa occidental y sus zonas de influencia desde época antigua. Sus orígenes etimológicos, religiosos, filosóficos y culturales se encuentran en las palabras de Salomón, recogidas en el Eclesiastés, que afirman “vanidad de vanidades, todo es vanidad”. Se trata, en el fondo, de una reflexión de corte existencialista sobre el sentido de la vida pues ante la perspectiva de la resurrección y la eternidad, la vida terrena se carga de un sentido peyorativo: el mundo es vanidad.

El mensaje de la vanitas es rico, amplísimo, ya que en torno a él orbitan una serie de temas que lo enriquecen a la par que le dan pleno sentido y que son una constante en la cultura de muchas épocas y lugares: la vanitas trata de la fugacidad del tiempo, de la belleza que se marchita, del carácter igualatorio de la muerte hacia todas las clases sociales, de la inutilidad del poder ante la llegada de la muerte, del despego del mundo, la fragilidad de la vida, lo inevitable de la muerte. La vanitas no puede reducirse a una de estas ideas sino que todas ellas conforman y enriquecen su discurso a lo largo del tiempo, como si fuera un puzzle o mosaico que necesita de todas ellas para ser comprendido en su totalidad. Si hasta ahora los estudios sobre la vanitas se habían centrado en estudiar su presencia, modalidades y variantes en diferentes medios, la intención de la presente línea de investigación tiene como objetivo estudiar cómo en el barroco europeo se dio, entre diferentes grupos sociales, una cultura de vanitas entendida como unos hábitos de acción y de pensamiento determinados por el pensamiento de la vanitas. La cuestión es estudiar, no tanto expresiones de vanitas en la cultura barroca como abordar los perfiles que una determinada forma de pensar y actuar estuvo condicionada por un pensamiento de corte cristiano y existencialista con la intención de poseer un capital cultural que distinguiese unos grupos sociales de otros.